Escribología

El sabor de la carne

Ponle vino, bebe

atragántate o no comas

viva el que no debe,

y viva el que debe…(y lloras)

salud a la pieza de ajedrez que provoca

la guerra mundial en tu boca

la saboreas cual sed desnuda que agota

no acaba hasta que una pieza este rota

salud a la carne expuesta enrojecida

sanguinolenta y predispuesta

a los instrumentos culinarios en la mesa puesta

y en la mesa improvisada y acaecida

es una guerra en contra de la guerra

es una guerra en contra del tiempo y el frío

la guerra contra las distancias que aterran

está en contra del anochecer sombrío

la guerra termina con más deseos de guerra

con la caricia de un golpe lucha por el poder

el poder de hacer crecer árboles en la tierra

en tierra seca que espera la muerte morder

enfermo que come no muere,

tierra en guerra de poder tocar no muere

ni hiere si en sus llagas salen botones de lujuria

si sus hojas te acarician no hay penuria

un brindis a los reyes que estimulan el juego

de una buena guerra en que su lúcida llama

a carbones pasajeros siempre dispuestos en el fuego

puede agradecer y besar y beber y comer luego

Estándar
Escribología

Morfina

Espero que tu esperes como yo espero, encontrarnos algun dia, bueno conocernos.

Es mas ni siquiera te conozco y te extraño en realidad lo hago, quisiera saber donde estas, que estas haciendo, no se… pienso y sé que algun dia te voy a conocer.

A veces me desespero por saber quien eres, donde estas y… te busco en cualquier lugar, en cualquier rincón y hasta en un libro… Pero entiendo que aun no es tiempo de verte, de conocerte, de estar contigo…

Ansio el dia en que pueda dedicarte una canción, coincidir en un concierto, no se pasar tiempo juntos, y hacer lo que siempre he soñado hacer con un amor bonito.

Bendigo tu vida, allí donde estes, y confío en Dios que pronto te voy a conocer…

Te espero aqui con mi amor bonito, porque estoy más que segura que eso traeras a mi vida…

Un bonito amor, mi amor bonito… Un dia de estos quien quita te encuentro mi opio de amor.

Estándar
Escribología

Estoy en mis días

Estoy en mis días, me duele mi ser, me duelen las entrañas, siento mariposas en el estómago ¿será que estoy enamorada? No, solo estoy embarazada.

Estoy en mis días todo me da vueltas, y no me emborraché, algo me dice que estoy mal.

Estoy en mis días, me duele, ya pasará, es doloroso, lo sé. Se desangran mis venas, se desangra mi corazón todo excepto mi…

Todo se ha vuelto de otro color, un vacío invade mi alma, el reloj ya no hace tic tac.

Estoy en mis días ¿puedes verlo, puedes escucharlo, puedes sentirlo? Los años pasan volando sin darnos cuenta, el niño ya es un hombre, la niña es una mujer.

Somos los mismos pero hemos cambiado, somos un todo y somos nada… Estoy en mis días ¿Porqué? ¿Cuándo? y ¿Cómo sucedió?

Mi cuerpo cambia, el mundo cambia, tu cambias… ¿Es esto normal? ¿Entonces porqué te aferras, porqué el sol sale de día y la luna de noche?

Me duelen las entrañas, todo da vueltas, todo cambia… ¿Puedes verlo, puedes escucharlo, puedes sentirlo? Estoy en mis días.

G.c

Estándar
Escribología

Suena a extrañarte

Qué planes tienes y hace rato que no nos vemos…

Eso me suena a una propuesta, quizá querías verme, quizá esperabas que yo lo provocara.

Pero el miedo…. el miedo no me dejo decirte que mis planes los he trazado en mi mente contigo y que hace rato que nos vemos me suena a extrañarte.

Si, extrañarte, incluso en estas letras que escribo para ti.

13-feb-19. PB

Estándar
Escribología

Silencios

Vi tus ojos,
Supe quien eras,
Supe quien fuiste,
Supe que tu lugar era a mi lado,
Supe que mi lugar era a tu lado.

Viste mis ojos,
Me desnude ante ti,
Te di todo de mí,
Mi historia te pertenecía.

Fuimos fuego,
Porque tu corazón y el mío,
Latían a tal grado
Que nos fundimos
Uno con el otro.

Fuimos aire,
Porque la brisa que
Brotaba de nuestros cuerpos,
Acariciaba nuestros rostros.

Fuimos ángeles,
Porque tocamos el cielo,
Y él mismo fue testigo,
Que volamos por las nubes,
Amándonos en silencio.

Estándar
Escribología

de amistades y traiciones

Hay mañanas que despiertas con mensajes de buenos días,
Tardes con compañías placenteras,
noches de carcajadas, memes, pizza y alcohol.

Pero llegan días
cuando la soledad se asoma
el destino te consume
y tus compañías no están más.

Y no volverán,

porque para ellos,
a pesar de las risas,
los recuerdos,
los enojos y placeres compartidos.

Ya no eres
o quizá nunca fuiste
lo importante que ellos han sido para ti.

Pero crecer es entender
que sin importar quién esté,
quién se quede en compañía.

Siempre habrá un nuevo saludo
una nueva experiencia
más pizza y más alcohol.

Que esas amistades traicioneras,
sean muchas, pocas o solo una
algo bueno dejará.

Los corazones rotos se reparan
las lágrimas secarán
y a la vuelta de la esquina
alguien diferente aparecerá.

Que esas traiciones
nos hacen más fuertes
nos permiten apreciar
de una forma diferente la amistad.

Estándar
Escribología

Cianuro

¡Muerte súbita!

eso es lo que sentí el día que me di cuenta que ya no te amaba,

te veía hacer todas las cosas que me encanta hicieras para mí,

te escogí y nos escogimos para disfrutar de la vida juntos,

me sentía como un insecto, te herí… me dolía no poder amarte…

A ti te sucedió, le estabas mintiendo a la cara, te estaba mintiendo tú mism@,

no es de cobardes aceptar que el amor estaba muerto,

pide perdón y retírate… si lo haces quizás sea lo mejor… o ¿quizás no?

Estándar
Escribología

Una noche

Todo comenzó una noche, de esas frías y con mucho viento, solitarias y tenebrosas. De esas donde la luna se cubre el rostro, porque siente miedo.

Los árboles se quejaban con el aire, las flores sentían pavor y una tormenta azotaba con violencia, como queriendo callar las voces del infierno.

Bajo un techo dormía un ser, uno de esos animales que creen poder razonar, de esos que se consideran buenos.

Aullidos adornaban el macabro paisaje y el silencio comenzaba a propagarse, interrumpido por algunas ráfagas de viento desolador.

Entonces, algo entró bajo aquel techo, un ente delirante y grotesco, que avanzó hacia quien dormía desplazándose con torpeza, a veces caminando y otras arrastrándose.

Quien dormía no quería abrir los ojos, pero envuelto en pánico lo hizo. Unos cuernos lo saludaron al mismo tiempo que un rugido desgarrador le estremecía, unos ojos de fuego le saludaron mientras una pezuña lo alcanzó.

Todo temblaba, todo tenía miedo hasta las piedras querían correr, pero el miedo burlón los sujetaba. Y no, no era el demonio…

Nuestro amigo se liberó, al mismo tiempo que su captor lo soltaba. La despedida se acercaba, y nuestro personaje se sentía feliz.

Al salir, el ente buscó el abismo de un espejo, y pronunció entre rugidos:

Soy tú, eres lo peor que soy y soy lo mejor que eres, sin ti no existo, tu me has creado. Cuando eres malo soy fuerte, pero cuando eres bueno descanso nada más. Me basta un chiste, una mala broma, para invadir lo poco que me hace falta, con locura y frenesí. Me marcho en el abismo de la verdad mentirosa que creas en tu espejo falso que llamas realidad…

Entonces, todo volvió a la normalidad, y nuestro amigo olvidó la pesadilla, siguió creyendo la realidad superficial, viviendo en sueños, encerrado en su caverna, siendo el todo que en verdad no es nada.

PL

Estándar
Escribología

Como si fuera noviembre.

¿Alguna vez han visto un atardecer? (supongo que sí)

No hablo de un atardecer que se ha vuelto estigma de un amor o idealizado por los románticos.

Me refiero a un atardecer colorido, sublime y relajado. De esos que únicamente basta observarlo para sentir gratitud… y nada más.

¿Alguna vez han sentido un atardecer?

No hablo de sentirlo mientras besas a alguien y te pierdes profundo en su mirada.

Hablo del calor y lo tenue de su luz al entrar por la ventana, esa ventana que se vuelve un  marco fronterizo entre el cielo y tu oficina, entre el sol y la cocina. Constructora de nostalgia.

¿Se han fijado con un atardecer?

No hablo de esa fijación traumante que inicia en descubrirse ¨talentoso¨ y termina en fotos.

Sino de fijarse con un atardecer, de esos que suceden en medio de tanta cotidianidad, porque solo están sucediendo, realmente solo es la señal relativa del tiempo, solo el paso relativo del tiempo.

Conforme a esas preguntas puedo decir que yo he visto mil veces un atardecer y lo he sentido aún más, pero no porque haya vivido miles de ellos, sino porque en uno llegan miles de sentimientos y también en uno encuentras muchas vistas, más si vamos por el onceavo mes del año.

De un  atardecer  se ¨debería¨ apreciar su calidez, el manto de luz sobre cada cosa que está a su alcance y la despedida de alguien que hizo su trabajo desde muy temprano agradeciéndole por haberlo hecho bien. Es algo simple que por simple es bello y valioso; pero que trae consigo complejidades de todo lo memorístico y deseable.

Ahora, me pregunto ¿me he fijado con un atardecer?  Bueno, aquí me tiene escribiéndole y disfruto de esa fijación.

Estándar