¿Cuántas veces tengo que pedirle a la vida que aparezcas?
Siempre intento burlar al destino y a quien encuentro tocando mi puerta no eres tu, es la soledad, la respuesta negativa a mis preguntas, lágrimas y las palabras de siempre «aún no».
Aún no vienes y te espero
Aún no te he visto y te miro (conmigo)
Aún no se tu nombre y lo suspiro
Aún no te conozco y te quiero
¡Ven! grito y un eco me responde «ven»
como si estuvieras al otro lado del precipicio del que estoy a punto de tirarme para ver si te acercas y me salvas.
Aún no apareces. Ven, por favor.
-Ragek
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.