El jardinero sembró una rosa
sintiéndola suya, tierno la abrazó
cuando la encontró muy espinosa
con cada espina entonces arrasó
…
caminaba por su jardín a gusto
constante abonaba cada linda ilusión
echaba agua, levantaba el busto
y al cielo una estrella en combustión
…
la rosa de distintos colores se pintaba
hermoso dulce de una tierna dulcería
pétalo a pétalo de color la cambiaba
¿cumpliría su sueño?¿perfecta sería?
…
la rosa, espinas y colores quería
curvas caprichosas en toda dirección
era inalcanzable su linda tontería
ella nunca aprendería esa lección
…
se botaba pétalos, se estiraba al viento
él la encerraría en una caja de cristal
no había nunca suficiente escarmiento
quería ser un «algo» no una «cosa tal»
…
la rosa pétalo a pétalo escapó al horizonte
su corazón permanecería en un tallo
volaría orgullosa con el viento danzante
sin embargo sentiría su expuesto cayo
…
aquel remanente en la tierra abonada
tierra seca del jardinero apasionado
siempre regada, nunca abandonada
un tallo por siempre aprisionado
…
en la contemplación del tallo silencioso
el jardinero siempre una lágrima botaría
el tallo imprudente absorbería vicioso
la rosa en la distancia el acto imitaría
…
más el jardinero ocupado en su tierra triste
ignoraría el origen de tal bala acuosa
pensaría en un escupitajo en su despiste
ella siempre vería la escena tortuosa
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