me entremezclo con las partículas acuosas
cada una existe como acto solemne
por fuera existen tormentas tortuosas
por dentro existe una paz perenne
provocar una tormenta con un aleteo
y convocar así mismo un ritual ameno
es gracia de ese sutil escabroso meneo
¿es pericia noble o recelo del que me lleno?
¿y si parte de mí resiente la estrategia brumosa?
¿Y si arribando a la cima me empuja al vacío?
¿será buena la apuesta de ser ponzoñosa?
¿verá el día el candor agrio con que te rocío?
arrulla aún la calma que iluminando partículas
se descubre en un panorama estrellado colorido
uno apacible… brillan ellas bellas y minúsculas
flotan agrupadas confundiéndose con campo florido
apuesto a que puedo contagiar la frescura
del candor que abrazo y te abrasa
¿que pasa si te conduce a la locura?
no, confío en que nada te amenaza
Este silencio es pensamiento pomada,
pica y come tu escudo y el mío
esa brasa se derrite en agua salada
déjate flotar en ella, abraza el vacío
Antes correría tras las olas entre las rocas
se escurrirían de entre mis brazos espinosos
de sus gotas tibias sólo me empaparían pocas
y con esperanzas rotas terminaría en sollozos
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