muy flaca, muy gorda
muy seria, muy risueña
muy encorvada, muy altanera.
Para todos hay un muy muy.
muy esto y muy lo otro.
pero yo no soy
ni muy muy, ni tan tan.
Aprender que no siempre
se es lo que se ve
a veces es lo opuesto
a veces es justo cómo se ve.
Pero sin importar lo que digan
al finalizar el día
el único verdugo será
el de mis ojos a través del espejo
decidiendo si soy o no.
Y, casi siempre soy.
pero solo porque así lo quiero
porque sin importar la actitud
el físico o el día.
El reflejo de mí
no mostrará otra cosa
que la forma más importante,
la imágen que tengo de mi ser.
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