Suspendida de sábanas muy suaves y tibias
caen gotas de musicales aves a sus oídos
se avecina un oasis que su sed no alivia
pues sus sentidos todos han sido poseídos
Sus pies sostenidos en un sólido silencio
inútiles se pavonean sin lograr desplazamiento
a lo lejos un espejo contempla cual oficio
desde una ventana que busca absolvimiento
Cremosa, aún más distante otra cómplice
guarda magna tarea religiosamente
pero ni más ni menos, pero ni un ápice,
ha de cambiar la agenda que tiene en mente
Suspendida de sábanas no advierte su trance
convertido en obra que interpreta fielmente
así tiene al universo siempre a su alcance
y sin saberlo lo pierde también totalmente
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.