¡Hey! señora luna,
déjeme jugar con sus estrellas,
que al igual que usted,
son muy bellas.
No sea envidiosa,
su brillo es sin igual,
pero aquellas perlas,
son más.
No piense solo en usted,
ellas son hermosas,
y pueden compartir mi admiración.
¡Hey! señora luna,
permítame,
permítase,
permítales,
ser vistas…
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