No me di cuenta en que momento floreció de nuevo la higuera…
Quizá fue porque me acostumbre a verla seca,
O quizá pensé que ya nunca iba a florecer.
De verdad pensé que no volvería a florecer….
Ahora que veo la higuera, se dibuja en mi rostro una gran sonrisa.
Sonrisa de sorpresa.
Sonrisa de encanto.
Sonrisa de alegría.
…Y es que yo soy esa higuera; estaba seca, sin hojas, sin nada verde en mí.
Y hoy estoy sonriente, tan llena de luz.
De verdad que no me di cuenta en que momento florecí de nuevo.
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.