Tengo un documento en donde se encuentran todas juntas… que en algún momento robaron una memoria, inspiraron una frase, inventaron música en el silencio, abusaron de los sinónimos y tomándose de las manos construyeron una historia sin sentido para el resto de mortales… pero para mí… algunas son mis pesadillas, otras mis amores, otras mis desahogos… otras simplemente son.
Sentimientos escondiéndose detrás de letras, de puntos, de signos… Porque hay sentimientos que jamás serán entendidos, comprendidos… Esclavos del confuso músculo que bombea ese torrente a todo el cuerpo… esa subjetividad de todas las cosas triviales que eventualmente son tan absolutas para quienes la sienten… No sé quién es esclavo de quien o de qué… grande condena la esclavitud del tiempo y el sentimiento… ambos se esfuman, se abrazan y se rompen… se construyen y se destruyen, nacen y mueren… pero el estúpido tiempo jamás se detendrá… veré entonces en el pasado y allí estarán… recordándome el camino recorrido… los errores cometidos… gramaticales, sintácticos y emocionales… mostrándome en una sonrisa tonta cuando las vea nuevamente y me hagan ver a través de símbolos.
Entonces serán recordadas más no revividas, en aquella máquina que guarda memorias y las reproduce con nombres, con sentimientos, con música de fondo, con estaciones… en otoño las más sentimentales… pocas en verano… también despertando olores… animaciones como vívidas en ese instante… pero muertas en el pasado… así serán ustedes escribologias…
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