La lluvia me habla al sonar contra el asfalto.
Me dice: «Siempre la extrañas cuando me aparezco».
La lluvia es apasionada, y cuando se enzarza conmigo parece un huracán, truena si le fallo, ruge cuando la lastimo.
Le digo a la lluvia:
«Cada gota tuya me recuerda a ella, tu olor y tu nostalgia, ella te robó esa elegancia.»
Entre estas palabras no puedo quitar esto de mi mente:
Bajo la lluvia es un lugar bonito para verla.
La lluvia estridente me contesta:
«Nadie puede caer como yo»
y le contesto:
«Bueno, ella cae como brisa, ella es de esas lloviznas que traen arcoíris»
Entonces la recordaras cuando me vaya, me estoy agotando y quiero que la recuerdes.Te dejo un arcoíris en mi salida
«Gracias» – le dije.
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