Es muy difícil aferrarse a alguien que sabes que nunca estará contigo de la manera en que quieres y por eso tenemos que aprender a dejar ir y afrontar el hecho de que mientras las cosas buenas no duran para siempre, algunas ni siquiera empiezan.
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.