Que ironía de la vida, quiero olvidar tus ojos y en cada atardecer imagino tu rostro, quiero olvidar tu olor y el aire de la caída del sol me trae miles parecidos a ti, tu sonrisa inigualable viene a mi mente con esos campos llenos de rosas que solo viven por ti, algo cósmico ataca mi alma, buscando tu magia, esa magia que sale en cada amanecer y muere al ocaso de la vida.
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