Escribología

Momento de silencio

Tranquilo e insoluble,
se vuelve el tic tac del reloj…

comprensible y audible,
se vuelven los pensamientos,
sentimientos aterradores,
que me chocan en el vientre.
 
Astringente dolor…
 
calmantes y responsables,
flujos psicóticos,
nada analíticos,
que buscan su salida,
como demonios tormentosos…
 
tenues sonidos,
alimentan la incomprensión racional,
agudizan la sintonía humana,
llenan de miedo los pulmones,
con respiraciones profundas.
 
Solo para el oído experto,
al sensor auditivo acucioso,
estos sonidos son dudas que encuentran paz,
meditaciones atípicas y sin estudio.
 
Bajo la bóveda de madera entrelazada,
debajo de los astros fluorescentes,
al fondo de un sol artificial, de amarillo intenso,
es el lugar perfecto para conmover cadáveres…
 
ojos discapacitados, por la penumbra de la ciudad
que no ven más allá de lo evidente,
encuentran el momento justo,
para volverse catalejos de reflejos,
puros, duros y asintomáticos muros,
que desaparecen tras el ocaso.
 
Actividades anormales,
¿el tiempo de se detiene?,
de hecho se retrasa,
se reviven en la mente,
los miedos de niñez…
 
tras sábanas y almohadas,
en la mente se fomenta,
el abstracto imaginario,
de la compañía solitaria…
 
Tras la puerta de metal,
el fondo de una esquina,
pegado a la pared,
yacen inocentes…
 
sonrisas indelebles,
sueños desconocidos,
ideas realidades,
fuerzas sorprendentes.
 
Imaginación indomable…
mágicos momentos…
 
hay cosas que solo el interior puede percibir…
hay momentos que solo se viven al prestar atención…
en una sucia sociedad…
donde lo menos importante, es la humanidad.
 
Vida y muerte…es una decisión.

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