Vos mujer,
Qué bueno que no escuchaste cuando te somataron la puerta,
Qué bueno que te cansaste de lavar platos y de poner la mesa,
Voz mujer.
Vos amiga,
Que me alegra verte con cuadernos y no con sartenes,
Tan bonito tu huipil como cobija tu corazón,
Cuando callas al silencio que siempre te pidieron y que no era para vos.
Vos,
No hablas con todos,
Y en todos lados usas tu voz.
Vos,
Que no escuchaste cuándo te dijeron que no podías,
Que amas tanto a tu papa como para desobedecerlo cuando se equivoca.
Vos y voz,
Tenés más pasos en los pies,
Tenés más vida en la sonrisa,
Y más coraje que la tempestad,
Solo vos mujer.
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