Corre, vuela y se pasa la vida matando los buenos momentos de la vida y alargando el trago más amargo para dar su toque final con la muerte.
Como el torero juega con su víctima, una estocada, dos estocadas y al final pasa a ser historia, un toro que desconocía el propósito de vivir.
Eres como un ladrón, que robas lo más valioso que tiene el hombre, pero aún que tienes nombre y apellido, no puedes ser castigado por tu crimen.
Cuando era niño hice un trato contigo, ¿quiero ser grande? me dije, pero sentía eternos los días y no los disfrute como hubiera querido.
Cuando me convertí en adolescente, viví a mil por hora y cometí errores que me cobraste de la forma más dura con el pasar de los años.
Cuando me volví un adulto no pude regresar a mis años de gloria y me toco vivir con las consecuencias de todo lo que deje atrás.
Ahora que estoy muerto ya no te sirvo, estoy en un lugar donde tú no existes y pasa a formar la lista de recuerdos que no puedo olvidar.
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