EscribologĂ­a

Vos te vas/vos venĂ­s…

AhĂ­ te vas…
como el agua que muchxs no tienen…
como tiempo que los ancestros desean…
como las loqueras que lxs jĂłvenes quieren experimentar…

Lo cierto es que ahĂ­ te vas…

Te vi…
te disfrute…
te vivĂ­…
y vos me hiciste vivir de vuelta….

Te llorĂ©…
te sonreĂ­…
te amĂ©…

ComprendĂ­:
la vida es mierda…
pero vale la fuerza….
caminar con plenitud.

Te vas…
pero dejaste las fotografĂ­as encuadradas…
las personas adecuadas…
los pasos necesarios…
las flores, las mechas y los guantes…

Te recordarĂ©…
como el consejo de un sabio…
como meteorito en el cielo…
como luz en el mar obscuro…

Se vinieron…
tiempos de cambios…
tiempos de decisiĂłn…
y tiempos de amistad…

De creer…
en lo posible…
en lo inteligible…
en las personas mismas…

De recorrer…
de conocer…
de reconocer…
de reconstruir…
de crear…

Me dejaste…
pero la impresiĂłn de un nuevo orden…
se quedĂł calado en las entrañas…
en cada diminuta hebra muscular…
porque la lucha continĂşa…
Un mundo…
una sociedad…
una masculinidad…
una cultura…
diferente, distinta y equitativa….
desde el fondo, desde las raĂ­ces.

Iniciar…

por la energĂ­a propia…
por las energĂ­as…
gritos, sollozos y pasos en conjunto…
soñar con todos y todas…
volar en parvada…
creer en comunidad…
discernir, criticar, proponer…
dar con la derecha…
recibir con la izquierda…
intensidad en el ambiente…
involucramiento.

EmpezĂł conmigo…
siguiĂł con ellxs…
terminĂł en nosotrxs.

Vos te vas…
y vos venĂ­s.

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El arte de extrañarte

Quise escribir poemas, versos, estrofas, y líricas que fueran hermosas como tú. Gran error… escribir no es mi don y no hay letras que puedan expresar lo que veo y siento al tenerte frente a mí.

Caos, explosión, temor y temblor al perdernos en nuestros abrazos… me enseñaron a aislarme de la existencia, a detener el tiempo, a crear burbujas de fantasía, a verte con los ojos cerrados, a sentirte cuando no estas, a aprenderme tus curvas… sí, las curvas de tú hermosa sonrisa que se pinta en tu rostro, aprendí a navegar fuera de la realidad y quererme perder en tus brazos por ese segundo que se convirtió en memoria que nos hace extrañarnos para siempre.

Vi en mis pensamientos, tus pasos de salsa, escuché tu voz saberte todas las canciones, verte oler el café, un mordisco de pastel, un suspiro por la pizza, el catar una copa de vino, un gemir de nuestros cuerpos, el aruñar de nuestras espaldas, un arrebato de nuestra existencia inexistente.

Te vas y vienes y yo también, ¿a dónde? no se… y entonces la vida me educó a no morderme la lengua por lo que no tenemos, a no arrancarme la cabellera porque no estas… sino sonreír en mi soledad por todos y cada uno de los segundos, instantes y memorias que me has regalado… amor mío.

Extrañ(arte), abraz(arte), necesit(arte), am(arte)… gracias por convertirme en artista de tu ausencia, te amo.

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Comenzar de O

Eres afectivamente independiente cuando no bloqueas las puertas de tu corazĂłn. Cuando eres capaz de cuidar tu propio corazĂłn para luego cuidar el de otra persona.

Eres feliz cuando tu amor viene y va, es una doble vĂ­a del tu por tu. Cuando tu vida se llena de palabras, mimos,abrazos y te quieros, sin pedirlos y sin negarlos.

Cuando entiendes que no eres dueño de nada más que de tus emociones y sentimientos, porque todo lo demás viene y se va, de ti depende disfrutarlo mientras dure.

Entiendes lo que es vivir cuando el amor no te hace sufrir y luchas por lo que quieres aĂşn asĂ­ te tiemble el esqueleto.

Eres un ser humano libre cuando entiendes que amar no se obliga, y que «el amor viene cuando quiere y se va cuando así lo desea».

Hoy termina una año lleno de muchas lecciones, y tienes una nueva oportunidad de comenzar de cero.

Te invito a agradecer, por las personas, por los momentos, por las lecciones, por las oportunidades, pero sobre todo por la familia, los amigos, los amores. Hoy te invito a crear algo mejor y comenzar de cero.

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Encontré unas historias.

En la intrincada oscuridad del subconsciente hay millones y millones de historias. A veces a los escritores se nos mete la idea de que en alguna parte remota y desolada del cerebro, hay un horno, dedicado exclusivamente a sacar calientes y deliciosos relatos, rellenos con las experiencias que uno va almacenando en su paso por la tierra.

La verdad es que yo siempre espero que de las nebulosas sombrías de mi mente, donde no hay ni una diminuta lumbre, salga una historia fantástica y de buen gusto.

Que sin darme cuenta, todas esas experiencias cotidianas hagan a mi imaginación algo distinto, que todo esté planeado para que en algún punto de mi vida tenga los recursos mentales necesarios para crear una historia como ninguna otra.

No sé de dónde vienen las historias. Pero es muy fácil encontrarlas.

Verán, yo tuve una fascinante idea para una historia, un tipo, uno que adora andar en bicicleta y salir a explorar por donde pueda, quĂ© tal si a este tipo le ponemos Armando, y quĂ© tal si un dĂ­a Armando sufre un terrible accidente. Iba en su bicicleta y de repente un carro… Ah y ahĂ­ es cuando pasa lo interesante, la historia no era sobre la vida que vivirĂ­a Armando, sino de su hijo: Carlos, un niño de 10 años, Armando nunca tuvo más que un hijo, su esposa habĂ­a fallecido hace 6 años, no tenĂ­a hermanos, y sus padres habĂ­an muerto hace bastante tiempo. Carlos estaba solo.

¿Qué clase de cosas podrían pasar luego? Bueno, muchos escritores alrededor de todo el mundo podrían tener una idea de lo que le depara la vida a Carlos. Algunos ven que se convertirá en un niño problema, que asistiría a una escuela pública y que trabajará en la noche, otros que será rescatado por alguna institución y que ahí conocería al amor de su vida, es una infinidad de respuestas.

Por eso creo que las historias están hechas de lo que sea que estemos hechos nosotros, son nuestros parientes, y no sé si son mayores que nosotros, o si son más jóvenes, pero si se que llevan nuestra sangre.

En mi sangre están mis historias, en mi mente las palabras.

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¿Qué se te ocurre?

…Tus dedos juguetones enredados en mi cabello.
Gorditos, redonditos y muy chiquitos…

No sé… no sé cómo le haces, pero con tus locuras causas cada carcajada en mí.
Tus orejas, hacen ruido cada vez que meneas la cabeza,
Y tus aretes que me encantan, porque hacen juego con tu sonrisa.

y aquí estamos… con tus locuras y las mías, con tu sonrisa mezclada con la mía,

y sigo aquĂ­ jugando a tenerte junto a mĂ­.

…. Y resulta, que todo eso sucedió en mi imaginación.

 

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