No.
Ya demasiado puse sobre sus manos,
ya le di mucho que leer y
ya he escrito lo que tenía que escribir.
Quizás no era para mí, pero yo si para ella.
Quizás y nos volvamos a encontrar.
Quizás y me vuelva a enamorar.
Quizás y la vuelva a olvidar.
Porque ya le baje el sol y las estrellas
pero no he logrado cautivarla con ninguna de ellas,
porque sigue ensimismada
con la luna llena.
Mil te quiero susurre al aire,
mil sonrisas le regale y
mil palabras bonitas le dedique.
Con mucho recelo atesoro sus recuerdos
plasmados en colores.
Mundos mágicos cobran vida
al cerrar mis ojos y soñar que es mía.
No hay perversidad en mis palabras,
sólo hay amor…
pero un amor que muere lento.
-arHvel.-
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.