Soy un tonto que no entiende.
De a poco empiezo a entender
las pequeñas cosas
que no quieres.
–
En lo que va del camino,
voy tropezando con mis acciones.
Voy encontrándome conmigo mismo,
mientras te buscaba.
–
Pero en este camino
los vehículos no llevan pasajeros.
Los vehículos solo caminan
sin rumbo y sin dirección.
–
Esos mismos vehículos
son reflejo de mis acciones, y
esos mismos pasajeros ausentes
son tus sentimientos y emociones que no buscan
encontrarme en el camino de tu vida.
–
El camino te lleva lejos.
El camino no tiene retornos.
En el mismo camino que nos unió…
en esta intersección,
se avizora una ausencia
poblada de los fantasmas de tu recuerdo.
–
Es el mismo camino que compartimos,
pero tu desconoces de él.
Ignoras y desprecias los vehículos que
transitan como fantasmas en tu camino.
–
Simplemente mi camino
no es el mismo que el tuyo.
Simplemente aún quieres
una ausencia de pasajeros.
Simplemente.
-arHvel.-
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