La breve historia de pelearse con el tráfico,
de drogas que no nos beneficia,
el mío que negocia con letras y el que causa smog e insultos de sencillo patrocinio,
casi siempre rememorando a la mama de uno.
Por que aquí, la mayoría de veces, uno tiene que ver como sale.
Luego de deambular en la oscuridad,
esa donde hasta la luna se metió a dormir ya,
conoces el alivio si te acordás
que solo significa que falta poco para ver la luz del sol brillar,
Para que alguien más, igual que vos, lo intente también, y lo logre, y esté vivo, y haga ruido.
Llega a veces la falta de mes, el mundo al revés,
y muchos caminando con las manos y aprendiendo con los pies; un sistema pisotea, y así juega.
Lo importante es tener claro que la calma la conoce la marea, pero arremete y viene fuerte y no la esperan.
Poco después, la claridad le pego también
a ese que hoy no tenia muchas ganas,
y en un segundo imperativo,
se levantó y fue decisivo
cambió en su nido,
forjó destino.
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