Escribología

De palabras vacías no se llena el alma.

Tú cerraste las puertas desde un principio;

De palabras vacías no se llena el alma.

De palabras vacías inundaste un cariño que pudo ser llenado con la amargura de una indecisión.

Aun así, escribo; sabiendo que no obtendré respuesta.

Ahogaste mis palabras e

hiciste que las gritara

Quería darte rosas de mil colores,

Mi amor siempre estuvo en pie y a disposición de que los pudieras tomar.

No te lo negué y creo que, tampoco te lo oculte.

Aun así, las sostengo; aunque me lastimen las espinas por quedármelas en la mano.

— arHvel.-


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