En la cúspide del faro que divide el bien y el mal. Mis palabras al viento llegan hasta ti
Si las lees encontrarás equilibrio en tu vida. Si no lo haces simplemente serás un mortal más
El pensamiento que viaja formando un camino sin fin. Escribo para mostrarte que hay mas allá
como un faro a media noche como un demonio cuida a su víctima.
No sabrás lo que es, realidad o fantasía. Pero al final da igual. Eres tu quien decide.
Fui escogida desde las profundidades del abismo,
como un ángel caído, como un demonio en tinieblas en espera de su momento,
que disfruta del placer de la carne propia y olvidada,
que refuerza su malestar con castigo, y huye en silencio entre las sombras
sin poder gritar lo correcto, y aunque el grito sea agudo, no se escucha
más que el silencio y en soledad eterna.
¿Me acompañas?
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