Porque cuando le pido ayuda, usted esta allí.
Porque cuando necesito que me escuchen, toda su atención está para mí.
Porque cuando su apoyo busco, encuentro su soporte.
Porque cuando necesito desahogarme, mis lágrimas su pañuelo acogen.
Porque cuando cada mal chiste contado, la sonrisa es de decepción.
Pero ahora una distancia dudosa nos separa sin saber, yo, el -por qué- solo espero que los días que nuestra amistad fue, vuelvan a suceder.
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.