Hoy soñé con vos… soñé con ese eterno y oscuro amanecer que pasamos juntos hace apenas unas semanas en la playa, la mejor playa de mi vida.
Hoy soñé con vos, te soñé y no sabes cuanta soledad le quitaste a mi alma, a mi espíritu de amar. Te soñé y no me da pena escribirlo, de pronto sabrás que es a vos a quien dirijo estas letras y que soy lo suficientemente cobarde para no decírtelo de frente, pero… te soñé.
Soñé con ese cálido aroma que guarda tu pecho, con la dulzura de tus labios y la suavidad de tus manos. Soñé con los chistes que te hago por tu barba y con las correcciones que le haces a mi lengua. Soñé con ese bendito consejo que un amigo dos dio, al decirnos que nosotros deberíamos ser pareja…
Me quedé con el deberíamos… pero creo que no queríamos o quizá, no nos atrevimos.
Por el momento me engrandece saber que me querés de la manera más hermosa que me han querido y que a su vez te correspondo, aunque tenga que soñarte para confirmarlo.
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