En el camino me perdí, tratando de encontrarme y en ese período de tiempo me convertí a lo que siempre le he huido. He proyectado lo que ya perdí porque no supe en donde lo he dejado.
Me olvide de mi bandera y empecé a defender otra que nada tenía que ver conmigo. Tengo promesas rotas que me he hecho a mí mismo. Cambie y deje perdida la amistad por no aceptar que me equivoque.
Dejé que mi dolor se subiera a la cabeza y mi egoísmo me ha hecho dudar de la confianza. Por el orgullo de no aceptar que me equivoqué se fue lo que ame. Seguí caminando a tientas, con los ojos cegados, el peor error fue no aceptar que ya no era yo…
El antiguo yo valoraba la amistad, la buena voluntad y el tiempo, valoraba el amor por lo que provoca en el corazón y no por la satisfacción. Solo tengo el recuerdo de un corazón que no pedía más que amor.
Pero la vida me cambio, ahora soy más duro, mas rígido y mas desconfiado. Eso si nadie se mete conmigo y si lo hace la venganza aparece, nadie se atreve a desafiarme.
Olvide que es volar junto al cuerpo desnudo de una mujer, ya no recuerdo bien que se siente dormir junto a una mujer, no por su figura, sino por su corazón.
Ahora busco en otro corazón lo que el mío ya perdió…No soy dueño de nada… me deje olvidado.
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.