No es curioso, ese hecho de fallar, bueno, todos lo hacemos, desde olvidar un favor, hasta una traición, es de humanos esto, pero, afecta a personas a nuestro alrededor dependiendo de lo importante que somos para ellas.
Aunque sea algo pequeño, va a ser muy grande para alguien que te aprecia bastante, y para alguien que no, quizás no valga nada.
Y qué nos queda, solamente el amargo sabor de ese error, una sombra que te sigue por mucho tiempo.
Y lo que duele, es que nadie es perfecto, todos tropezamos, aún así, en ese instante, te convertís en la peor lacra que pudieran encontrar para compararte.
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.