En honor a ti, en honor a lo que expresamos, en honor a lo que vivimos, sentimos, soñamos, en honor a todas esas cosas que escribimos, cantamos, actuamos, recitamos, pintamos, etc.
Todo lo que nace de cada inspiración, no importando cuál sea la fuente, hasta el más mínimo evento que amerite ser plasmado de cualquier forma, todo eso, merece total respeto y admiración.
Y pues, qué sería más hermoso que la representación de lo que hay en el corazón, en la mente, de cada ser humano, es cuando el éxtasis de la inspiración nos gana y toma el dominio total de lo que somos, y la razón y toda lógica se vuele inservible, fuera de lugar, allí cuando nuestros sentidos se desconectan de lo real y viajan por un mundo surrealista totalmente ilimitado donde todo es posible, no hay leyes, no hay nada que nos detenga. Es más que un regalo, es más que un placer, el arte es una bella doncella, una musa que seduce, que enamora, que vuelve loco a cualquier amante que la haya conocido, te acaricia, tocas el cielo, y no hay nada que se compare a sus besos, puedes dormir y verla, puedes despertar y aún así soñar, te enamora en momentos de desamor, te anima en momentos de frustración y dolor, te consuela en momentos de pena, y está allí, está allí para nosotros, esperando a ser domada, conquistada, amada, esperando a que la encuentres, te espera incansable, preciosa dama, eres la culpable de nuestros desvelos y delirios, te amamos.
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