Me preguntaron si conocía el paraíso y respondí…
Por supuesto es lo más increíble que he visto tiene una linda sonrisa, ojos hermosos que a través de ellos se ve la existencia de la belleza del alma y con tan sólo saber de que existe, aunque no se esté allí, puede llegar hacer que el corazón insensible se convierta sensible por lo que no hay lugar más divino para desear estar.
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