Escribología

Un Cuento Corto.

«Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida»

Las hojas cálidas y coloridas se dejaban tocar el suelo, anunciando consigo que era el tan esperado otoño. Los días de pronto se habían convertido en una serie de momentos vividos pero ya no tan compartidos y mucho menos sentidos.

Una incansable música de esas que anuncian la aurora, interpretada por las aves mañaneras, se escuchaba como eco profundo de dos corazones que laten y que no se quieren despedir.

Era momento de cambiar de rumbo. Aunque ambos sabían que no era correcto zarpar en direcciones contrarias después de haber logrado el tan anhelado sueño del amor.

Marta decidió alejarse una vez más de la fiel  compañía de Arturo, quien a estas alturas no tenia las fuerzas suficientes para estar lejos de su amada.

Un soplido del viento resonó en sus corazones, tocando fondo entre su pecho y su alma, ella susurró con cierta resignación:

– No pretendo hacerte sufrir.

Arturo contesta firmemente:

No pretendo darte la oportunidad. Aunque pienso que seria fantástico que te dejaras amar, que cambies de opinión y nos permitas la felicidad compartida, que no pretendas algo que empezaste hacer desde que te conocí.


Descubre más desde Escribologia

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Estándar

Deja un comentario