Yo puedo decirte mil mentiras y a la vez agregarte una verdad.
Yo puedo hacer que creas que te necesito cuando en realidad eres aún más esencial.
Puedo jurarte en vano, puedo verte y al tomar tu mano decir retoricadas.
Puedo asegurarme que no te des cuenta de la importancia que te doy, esa que se le da solo a Dios.
Escribir solía ser para mi bienestar, pero ahora solo lo hago en señal de derrumbe personal.
Descubre más desde Escribologia
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.