Escribología

Cada noche

Me despido del día pensando en ti, escuchando tu voz, tu respiración. Preso de tu sonrisa que desprende mi alma y roba mis pensamientos, invade mi mente y replica el sonido de tu sonreír en un segundo que se ha convertido en una fotografía que resplandece en lo más recóndito de mi pensar.

Agitado entre ir y venir con afán de llegar a ese momento noche a noche, de saber que tu voz adornará con burbujas de colores toda la habitación en la que en mi mente habitas.

Sumergido entre sábanas que guardan el molde de tus abrazos, el eco de tus gestos, el ondulado de tus cabellos, y el espacio del que te has adueñado.

Cada noche cuando llega. La distancia no existe y la imaginación se vuelve una realidad, lo importante deja de ser fundamental y tú en la esencia del infinito.


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